Operación militar en Puerto Rico (Caquetá): ¿Ocultaron información o fue un crimen de guerra?
Este 29 de agosto se cumple un año del operativo de las Fuerzas Armadas en Puerto Rico, Caquetá, en contra de grupos armados ilegales que se encuentran en la región. En la acción murieron nueve menores de edad, situación que inicialmente fue desmentida por el entonces ministro de Defensa Guillermo Botero, y que, posteriormente, antes de enfrentar una moción de censura, decidió renunciar a su cargo: “El presidente calificó la operación de “impecable y meticulosa” y confirmó que él mismo autorizó el operativo, por ser una acción cuya ejecución debe aprobarla el comandante en jefe del Ejército”, señala el consejero y exrector de Utadeo, José Fernando Isaza, en su columna de opinión en El Espectador.
Ante tal situación, el columnista se pregunta: ¿quién dio la orden? En el entendido que es el presidente de la República quien debía estar enterado de la situación y de la presencia de los menores de edad en el campamento guerrillero: “días antes autoridades locales habían alertado sobre la presencia de menores de edad en el sitio del operativo militar. Puede pensarse que si el presidente no sabía de la presencia de menores de edad, el “impecable” operativo fue un gravísimo error, pero no necesariamente un crimen de guerra”, sustenta Isaza.
Sumado a ello, los informes de inteligencia que fueron dados a conocer a la opinión pública dan cuenta de que sí se sabía que los menores de edad estaban en el lugar, al mencionar la relación de cinco menores reclutados que hacían parte del esquema de seguridad de alias Cucho, el objetivo militar de la operación.
Ante ello, Isaza sugiere que, si el presidente conocía la información y aún así la autorizó, cometió un crimen de guerra. Sin embargo, también dice, pudo ser que personal de su gabinete le ocultara la información.
“Si no es el caso, al conocer la presencia de menores muertos, el presidente, como comandante en jefe del Ejército, debió tomar las medidas para sancionar a quienes le ocultaron vital información. Este hecho parece confirmar los rumores en el sentido de que una parte del gabinete no le reporta directamente al jefe de Estado, sino al “eterno”. Explícito es el caso de la ministra del Interior, quien afirmó que “Duque es el presidente, pero Uribe es el jefe”, que puede traducirse como “reporto al jefe”. ¿Pasará lo mismo con el ministro de Defensa?”







