Los ataques cibernéticos, una nueva guerra por la información
Ante los recientes ataques cibernéticos ocurridos en las plantas de concentración de uranio de Irán, una vez más se demuestra que las mayores armas de destrucción y las guerras del presente y del futuro no se librarán de una manera militar sino a través de los computadores y dispositivos móviles. Esta es una de las premisas que sostiene el exrector y consejero de Utadeo, José Fernando Isaza, en su más reciente columna de opinión en El Espectador.
Por ejemplo, dice Isaza, hoy, a través del Internet de las Cosas, los objetos pueden ser controlables a través de internet, pero a la vez ser susceptibles de hackeo, con el propósito de obtener información de los usuarios.
“El pasado 7 de mayo, la mayor red de transporte de combustible en Estados Unidos sufrió un ciberataque con motivación económica, por el que los hackers recibieron un pago de US$4,5 millones. El hackeo al sistema de salud de Irlanda el 14 de mayo impidió su operación. Para prevenir estos delitos se busca implementar protocolos “cero confianza”, donde el riesgo es la violación a derechos fundamentales. La información se transmite por baches y requiere múltiples y secuenciales autenticaciones”, puntualiza Isaza.
De igual forma, el columnista indica que, a pesar de que los sistemas de encriptación cada vez se vuelven más sofisticados, las malas prácticas de los usuarios y la modernización de las tácticas empleadas por los delincuentes tampoco ayudan a mitigar esta problemática.







