Las "desaguisadas" frases de los miembros del Centro Democrático
A lo largo de la historia de la humanidad, grandes pensadores, científicos y eruditos han dejado una huella imborrable con frases categóricas, entre ellas: “Dios no juega a los dados”, de Albert Einstein, para referirse a su confrontación con la mecánica cuántica, o bien, el pensamiento de Gandhi sobre lo difícil de lograr la paz: “No se le puede dar la mano a quien permanece con el puño cerrado”, o la importancia de la política para la vida social que aseguró Arendt al decir: “Los asuntos de la política son demasiado serios para dejárselos a los políticos”.
Sin embargo, para el exrector y consejero de Utadeo, José Fernando Isaza, en su columna de opinión en El Espectador, también hacen carrera frases que pasarán a la historia por su tono “desaguisado”, entre ellas las de los integrantes del Centro Democrático: "Ante la tortura y posterior asesinato de un ciudadano por un grupo de policías, el presidente, su comandante en jefe, trinó sobre la gallarda actitud de la policía y prometió investigar este hecho, pero no lo condenó tajantemente. Esa permisividad los alentó a disparar en la noche y matar a 13 ciudadanos, la mayoría de los cuales no estaban participando en las movilizaciones de repudio a la brutalidad policial”, apunta Isaza.
Asimismo, el exsenador Álvaro Uribe, al referirse a los asesinatos de más de 6.000 civiles, en el marco de los llamados “falsos positivos”, aseguró que las víctimas “no estaban recogiendo café” o “los confundieron con guerrilleros”, al referirse al caso de una patrulla militar que mató a un niño cuando iba en los brazos de su abuelo, situación que luego se comprobó guardaba relación con un tema de apoderamiento de tierras.
“El mensaje es claro: el comandante supremo del Ejército era tolerante con estos hechos, que además se multiplicaron luego de una directiva del ministro de Defensa”, apunta Isaza.
El más reciente hecho que enloda a la fuerza pública tiene que ver con el incendio en una estación de Policía en Soacha, en el que murieron nueve jóvenes. Según Isaza, basado en los testimonios de algunos familiares de las víctimas, los uniformados no permitieron que se apagara el fuego: “El ministro de Defensa manifestó que “se trata de una campaña de deslegitimación y calumnia contra la institución”. Para complementar, el presidente se refirió a estas muertes como “hechos minúsculos frente al esfuerzo que hace todos los días la Policía”. El calificativo de minúsculos es una ofensa a las víctimas”.







