Reviva la inducción de estudiantes desde la mirada de una nueva tadeísta
Como de costumbre, Gineth Paola Velasco se despertó a las 5:45 a.m. Sin embargo, para ella, al igual que para 800 nuevos tadeístas, el viernes 29 de julio se convertiría en el inicio de su vida universitaria. La jornada de inducción para estudiantes sería la apertura a un mundo lleno de oportunidades. En medio del ajetreo de la ciudad, Paola quería llegar puntual a su cita con la educación de alta calidad, así que a las 7:40 a.m. salió de su hogar, ubicado en el barrio El Carmelo en la localidad de Kennedy, y alí abordó un bus alimentador para posteriormente tomar un articulado de Transmilenio que la dejaría en la estación Universidades.
Luego de atravesar la ciudad, Paola llega a las 9:00 a.m. a Utadeo. Sus ojos brillan al ver la multitud y las instalaciones que serán su casa durante los cuatro años y medio de estudios en el programa de Derecho: “Cuando me enteré que entraba a la Universidad me puse súper feliz porque sabía que era una oportunidad que le dan a los hijos de los funcionarios. Hice todo el proceso muy entusiasmada y tengo grandes expectativas. Al salir de aquí, me imagino con muchísimos conocimientos, espero ser una súper abogada y que todo me salga bien para seguir con la beca, poder conseguir mi apartamento y salir adelante con mi hijo”.
Y es que precisamente su hijo Nicolás, de tres años de edad, es su mayor impulso para iniciar esta apuesta académica, que sin duda estará llena de sacrificios y perseverancia, pues deberá distribuir su tiempo entre su trabajo como auxiliar administrativa en Mercados Zapatoca, su ardua labor como madre y su rol como estudiante: “Anoche estuve un poco nerviosa porque nunca había estado en una Universidad y todo esto es nuevo para mí. Sin embargo, mi hijo se une a mi camino para seguir adelante”.
Después de unos minutos de espera, que Paola aprovechó para visitar los diferentes stands que la Universidad ubicó para dar a conocer sus servicios a los estudiantes, la ceremonia de bienvenida inició. Las palabras de la rectora de Utadeo, Cecilia María Vélez White, marcaron a nuestra nueva tadeísta: “El ingreso a la Universidad es uno de los momentos más importantes de la vida. La Tadeo es una Universidad pluralista. Aquí respetamos a la gente sin importar sus creencias e ideologías. Nosotros esperamos que al salir de la Universidad ustedes sean unos profesionales activos, buenos ciudadanos, seres humanos que asuman su compromiso con el mundo, que sean conscientes de la influencia que pueden tener en su transformación y que respeten los derechos humanos y el medio ambiente. Disfruten y gocen la universidad, pues esto también hace parte integral de su formación”.
Para Paola, su tarea de convertirse en una profesional se enmarca en ayudar a las personas que lo necesitan más allá del dinero, razón por la cual una de sus metas es hacer parte del Consultorio Jurídico de la Universidad y brindar asesoría gratuita, pensamiento que concuerda con la filosofía humanista de quien decide hacer de Utadeo su alma mater: “Yo siento que los abogados aportan a la sociedad, a pesar de tantos conceptos que tienen sobre ellos. Yo quiero ayudar a las personas que lo necesitan. Quiero enamorarme cada día más de la carrera para conocer en qué me especializo”, destaca nuestra tadeísta.
Ese enamoramiento del que habla Paola es el sentir del estudiante tadeísta. Al respecto, el representante estudiantil al Consejo Directivo, Camilo Suárez, materializó dicho sentimiento en su intervención: “Esta es una Universidad de la que uno se enamora y se forma como profesional integral. Todos nosotros debemos trabajar para forjar la solidaridad en la Tadeo y fortalecer nuestra democracia”.
Este pensamiento lo comparte Mauricio Prieto, coordinador del Grupo Orientar Tadeísta, quien invitó a los nuevos estudiantes a acercarse a las directivas y construir la Universidad basados en la ayuda mutua: “Sáquenle el máximo provecho a las tutorías, los profesores y los servicios que les brinda la Institución”.
El momento más emotivo para Paola llegaría con la presentación del Proyecto de Narración Oral del Centro de Arte y Cultura de Utadeo, un acto en el que los estudiantes aprendieron sobre el viejo arte de volar, actitud que desde ya nuestra tadeísta desea emprender para ser la mejor profesional.
El Auditorio Fabio Lozano por unos minutos apagó sus luces y se encendieron las pantallas de los teléfonos celulares de los asistentes, las cuales simbolizaban la esperanza naciente de quienes desean transformar la sociedad desde el saber ser. Por su parte, el coro de la Universidad recordó a los nuevos tadeístas sobre la importancia de no dejar de soñar: “Me llamó la atención la entrega y la pasión con la que ellos hicieron la presentación y cómo la transmitieron al público”.
Con muchos nervios y felicidad a la vez, Paola escuchó atentamente las palabras de la decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Sandra Borda, quien recordó que las personas que hacen parte de los programas de la facultad se encuentran comprometidas con la sociedad. Luego, Borda presentó la estructura de la facultad, así como los directores de los departamentos y programas que la integran, al tiempo que invitó a los estudiantes a hacer parte de los procesos de investigación y de las publicaciones, así como de los programas de extensión, entre ellos el Instituto Confucio, un puente de comunicación entre Colombia y China que Paola desea explorar.
Sin embargo, esta ansiedad se transformaría en calma en la reunión de inducción del programa. En su primer encuentro con el director del Departamento de Ciencias Jurídicas, Carlos Andrés Gómez, así como con los profesores del programa de Derecho, Paola conoció las dinámicas de evaluación, el sistema de créditos, la malla curricular y todas las generalidades académicas y administrativas: “La información que nos brindaron fue muy completa. Me pareció muy chévere toda la oferta académica que tiene la Facultad de Ciencias Sociales. Podemos explorar varios campos, investigar más allá de la carrera que decidimos estudiar”. Luego de conocer las particularidades de su programa, a Paola le llamó la atención el Derecho Laboral y Ambiental, al tiempo que las asignaturas de economía le parecieron el “coco” de su carrera.
Mientras disfruta del refrigerio y echa un vistazo a la agenda que la Universidad le entregó a los nuevos estudiantes, la cual dice guardará como un recuerdo de esta oportunidad que le brinda la vida, Paola escuchó atentamente las líricas que el grupo de rap tadeísta “Verso Inusitado” comparte con los “primíparos” en La Brújula. Aunque prefiere el pop, las letras del colectivo de estudiantes del Centro de Arte y Cultura tienen un sentido de vida para la tadeísta, debido a que la motivan a esforzarse más por este sueño.
Para finalizar su día de inducción nada mejor que un encuentro con su padre, Fredy Velasco, quien es funcionario de los laboratorios de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad. Sin duda alguna, esta será una oportunidad para estrechar más el vínculo familiar: “Yo me siento muy contento al saber que mi hija inicia su sueño de entrar a la Universidad. De aquí en adelante mi misión es apoyarla y darle ese valor y fortaleza para que termine. Estoy muy feliz de tenerla cerca. De ahora en adelante voy a aprovecharla un poquito más”.
Sin más, con una sonrisa marcada en su rostro, Paola continuó esta recorrido con su padre, quien en las siguientes horas se convirtió en su guía por la Universidad, no sin antes demostrar su agradecimiento hacia la Institución: “Ya estoy enamorada de la Universidad, ya no quiero salir de aquí”.







