En los días previos a su viaje, Duterte ha asegurado que quiere reducir la influencia militar de Estados Unidos en su país y establecer vínculos más cercanos con Pekin. Ayer mismo, aseguró en una entrevista al canal Phoenix TV que su país está dispuesto a realizar maniobras militares con China y Rusia, reiterando que no va seguir permitiendo los "juegos de guerra" con su antiguo aliado estadounidense, hasta ahora principal suministrador de equipamiento militar.
"Si, lo haré. Ya le he dado suficiente tiempo a los americanos para jugar con los soldados filipinos", declaró el mandatario, que estaba de visita en Brunei antes de recalar en China. Preguntado acerca de si está dispuesto a comprar equipamiento militar a los chinos, dijo que "sí, pero no a gran escala"
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