La enésima crisis desatada en la Península de Corea con el quinto ensayo nuclear de Pyongyang ha conseguido agudizar la creciente pugna que mantienen China y Estados Unidos en Asia y en especial en el Mar del Sur de la China.
Aunque estaban planeadas con antelación, las fuerzas navales de Pekín y de Moscú han iniciado este lunes unas maniobras de ocho días en la disputada región marítima para afrontar "amenazas de seguridad comunes", según palabras usadas por Wang Hai, un oficial chino en declaraciones a los medios locales.
Las prácticas marítimas contarán con la participación de 18 navíos -desde submarinos a cruceros y destructores-, y 21 aviones y helicópteros, según ha informado la prensa rusa. Éstos son los quintos ejercicios de este tipo que organizan las dos naciones pero los primeros que se realizan en ese espacio marino, cuyo control reclaman seis estados y territorios de la región.
Por si quedaba alguna duda del mensaje simbólico que pretenden enviar las dos armadas, las maniobras incluirán la "captura de islas", ha precisado la marina china.
La rivalidad regional entre China y Estados Unidos pone en cuestión la efectividad de las nuevas sanciones contra Pyongyang que promueve Washingtoncomo respuesta a la reciente detonación atómica.
Después de que el secretario de Estado de Defensa de EEUU, Ash Carter, incidiera en la "responsabilidad" de China en la acción norcoreana al no haber implementado las medidas de presión adoptadas con antelación por Naciones Unidas, uno de los diario oficiales de Pekín, Global Times, replicó advirtiendo que si Washington y Seúl se aferran únicamente a las sanciones y su "imprudente amenaza militar... La sexta prueba nuclear de Corea del Norte puede que no tarde mucho".
Continúe leyendo: AQUÍ.


