Desde 28 de febrero, hasta el día de hoy 1 de marzo, se dio inicio al pico y placa (modificado de cuatro a seis dígitos) con el objetivo de reducir la circulación de vehículos particulares y de carga. Aplicara en dos franjas de horario, en la mañana de 5:00 a 9:00 a.m. y en la tarde de 4:00 a 8:00 p.m.
Las industrias no son ajenas a esta alerta, se les prohibió la emisión a contaminantes mayores a los 100 microgramos por metro cuadrado y a aquellos que superen este límite se les suspenderá las actividades durante estos días.
La alerta ambiental se declaró en la tarde del jueves en donde 19 estaciones de monitoreo, pertenecientes a los municipios del Valle de Aburrá, 6 estaban en naranja y 11 en amarillo, confirmando el deterioro del aire en el área.
Pero no es la primera vez en este mes que se presenta la alerta, el sábado 15 de febrero y durante 7 días varias estaciones estuvieron en alerta naranja, pese a esto, Carlos David Hoyos, director del SIATA (Sistema de Alerta Temprana de Medellín y Valle de Aburrá) destaco que la calidad del aire sí ha mejorado en los últimos años, en el que el pico de contaminación fue alcanzado en el año 2016 y desde ese momento ha estado reduciendo un treinta por ciento.
La calidad del aire en el Valle de Aburrá se ha visto afectada por los incendios forestales que se registraron en el sur del país, las lluvias diurnas y la cobertura parcial de nubes en el cielo, lo que no permite que la radiación solar sea suficiente.
En el trascurso de estos días y junto a la medida de la ampliación del pico y placa, se ha marcado una tendencia de disminución en las partículas contaminantes registradas por las estaciones de medición de calidad del aire. Aun así, el día de mañana las directivas del Área Metropolitana se reunirán con los alcaldes del Valle de Aburrá para evaluar y establecer si levantan la alerta o la mantienen.



