El tifón Jebi ha tocado tierra por segunda vez a Japón; en concreto, a Honshu, la isla principal del archipiélago. Al mediodía del martes, se encontraba en la isla de Shikoku. Los expertos dicen que es uno de los tifones más potentes en llegar a Japón en los últimos 25 años.
Se han emitido recomendaciones de evacuación en muchas zonas; por ejemplo, en la ciudad de Kobe y en la prefectura de Osaka. Las autoridades advierten que las fuertes lluvias podrían causar deslizamientos de tierra e inundaciones allí.
El Jebi está causando estragos en la redes de transportes: se ha suspendido el servicio de trenes bala, o shinkansen, entre Tokio y Osaka. Otras líneas de tren han cesado su actividad en Kioto, Osaka y Kobe. Las aerolíneas han cancelado más de 750 vuelos nacionales programados para el martes, principalmente en la región occidental de Japón.
La Dirección de Meteorología del país ha informado de que el tifón se desplaza en estos momentos a la zona septentrional.
Entre tanto, el Gobierno japonés ha creado un grupo especial para hacer frente al Jebi. El primer ministro, Shinzo Abe, ha pedido a la población que se mantenga cautelosa, dado que el tifón continúa avanzando por el país.


