Cada vez son más las ciudades de Brasil que cuentan con pequeñas centrales eléctricas de fabricación japonesa. Más de dos tercios de la energía que se produce en Brasil procede de centrales hidroeléctricas a lo largo del Amazonas, entre otros ríos. Sin embargo, los brasileños sufren cortes del suministro a menudo debido a las condiciones meteorológicas y a la distancia entre las instalaciones y las zonas urbanas.
Mitsui & Company, una importante casa comercial de Japón, lidera los esfuerzos de construcción de centrales eléctricas de pequeño tamaño en Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, así como en otras localidades.
La firma japonesa gestiona más de 60 centrales alimentadas por gas natural en las que se emplea una tecnología de limpieza de los gases de escape de las propias instalaciones antes de su expulsión.
Los supermercados, los hoteles y las fábricas son los principales beneficiarios de este tipo de centrales, además de las firmas japonesas que tienen negocios en Brasil.
Se cree que el número de centrales eléctricas de pequeño tamaño en núcleos urbanos de Brasil aumenta en torno a un 10 % al año.
Ryo Miyajima, de Mitsui & Company, señala que el suministro estable de electricidad es fundamental para que la industria brasileña crezca. Miyajima dice que la firma espera ayudar a la economía brasileña generando electricidad.


