Según ha podido saber nuestra emisora, la empresa Nissan solía pagar a sus ejecutivos cerca de nueve millones de dólares menos que la cantidad aprobada en la reunión anual de accionistas. La Fiscalía de Tokio sospecha que parte de esa cifra podría haber ido a parar al presidente Carlos Ghosn. Este fue detenido ayer lunes por presunto delito de apropiación indebida por valor de unos 44 millones de dólares entre 2010 y 2015. También ha sido detenido otro ejecutivo llamado Greg Kelly.
Desde 2010, en la reunión de accionistas se venía aprobando una suma anual combinada de unos 27 millones de dólares para los ejecutivos de la firma, si bien la cantidad real era de cerca de una tercera parte menos.
Al parecer, Ghosn era quien autorizaba decidir cómo asignaba la paga entre cada uno de sus directivos.


