Las autoridades chinas cooperarán con las japonesas para detener a los traficantes de unos somníferos cuyos efectos podrían ser peligrosos.
El miércoles, el Ministerio chino de Seguridad Pública ha dado la voz de alarma por contrabando, por redes sociales, de flumitrazepán, un somnífero japonés que se comercializa en pastillas.
En Japón solo se vende con receta. Si se mezcla con alcohol, puede causar hiperactividad y alucinaciones. Tanto en este país como en China, la venta de medicamentos sin la licencia pertinente está prohibida. Según se sabe, en lo que va de año 24 personas han introducido las pastillas de forma ilegal en China.


