Malasia tiene unos 50.000 simpatizantes del Estado Islámico (EI) entre su población de 30 millones de personas y la posibilidad de que se radicalicen es algo que no se puede ignorar, según el ministro malasio de Transporte, Liow Tiong Lai, informan hoy los medios locales.
“Estaremos en problemas si solo el uno por ciento de estos simpatizantes se radicaliza y empieza a atentar”, señaló el ministro el sábado durante su intervención en un seminario sobre seguridad nacional, de acuerdo con el medio Malay Mail.
“Oponerse al extremismo con moderación es una tarea que no debe tomarse a la ligera. Nosotros, como colectividad, debemos estar comprometidos en esta tarea”, añadió el político.
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