Kia Motors Corp., segundo mayor fabricante surcoreano de automóviles, espera comenzar según lo planeado la operación de su nueva planta de producción en México, ya que las negociaciones sobre los incentivos prometidos por la Administración local parecen estar avanzando, según dijeron este jueves analistas del sector.
Algunos medios de comunicación habían especulado con la posibilidad de dificultades de cara al inicio de operaciones de la planta, previsto para mayo, debido a que el estado mexicano de Nuevo León pidió renegociar los incentivos y beneficios prometidos a la compañía surcoreana debido a sus restricciones presupuestarias.
Fuentes de Kia Motors dijeron que la petición se produjo debido a las dificultades financieras del estado, confirmando que se entablaron negociaciones.
Según informaciones recientes, el gobernador de Nuevo León dijo que se han producido avances en las conversaciones y que se podría alcanzar un acuerdo en cuestión de días. También dijo que ambas partes acordaron hacer todo lo posible para salvaguardar sus respectivos intereses, añadiendo que está abierto a cualquier opción.
Entre otros compromisos del estado de Nuevo León, Kia Motors recibió la promesa de terrenos gratuitos y cinco años de exención fiscal a cambio de la construcción de una planta de fabricación de automóviles.


