Es la mayor reunión política que se ha llevado a cabo en en Corea del Norte en casi cuatro décadas y se dice que en ella el líder de la hermética nación asiática, Kim Jong-un, asistirá a su propia "coronación", aunque no se trate de una monarquía.
Antes del inicio este viernes del Séptimo Congreso del Partido del Trabajo -el primero en 36 años- los medios oficiales norcoreanos se han estado refiriendo a Kim como el "Gran Sol del Siglo XXI".
Se trata de dejar en claro que el objetivo de este encuentro tan excepcional es reafirmar la posición del joven dirigente como "Supremo líder" de Corea del Norte y "legítimo heredero" del régimen dinástico.
Jong-un, que se cree tiene 33 años, no había nacido cuando se realizó por última vez la reunión más importante del Partido del Trabajo de Corea del Norte en 1980.
En esa ocasión se utilizó el evento para para "coronar" a su padre, Kim Jong-il, como heredero de su abuelo y fundador de Corea del Norte, Kim Il-Sung.
"Más que reafirmar su control del poder, esta servirá como una coronación de la era de Kim Jong-un", le dijo Ken Gause, analista de Corea del Norte del Centro de Análisis Navales de la Armada y Marina de EE.UU. al diario surcoreano The Korea Herald.


