La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón ha dado luz verde, por primera vez en su historia, a que dos reactores que llevan 40 años en funcionamiento continúen operativos.
Según la normativa vigente tras el accidente de 2011 en la central nuclear Fukushima Uno, en principio las instalaciones nucleares que superen los 40 años no deben funcionar, a menos que las medidas de seguridad se adapten a los nuevos criterios.
Este lunes, el ente regulador ha mantenido un encuentro para dialogar sobre una prolongación de las actividades de los reactores números 1 y 2 de la central Takahama, en la prefectura de Fukui.
La Autoridad ha evaluado el grado de deterioro de estas instalaciones, situadas en la costa del mar de Japón. El organismo ha aceptado, de forma unánime, extender el funcionamiento hasta 20 años, siempre y cuando la Compañía de Electricidad de Kansai, gestora de la central, realice trabajos de refuerzo en las tuberías antiguas que no cumplen las normas de seguridad ante terremotos.
En abril, la Autoridad concluyó que la protección contra incendios de los cables eléctricos (un problema típico de los reactores antiguos) y otras medidas de seguridad revisadas se adecuan a la nueva normativa. Dos meses más tarde, aprobó el plan que detallaba la resistencia antisísmica de las instalaciones.
La Compañía de Electricidad de Kansai cuenta ahora con todos los permisos necesarios para la prolongación. El plazo para la obtención de los mismos finalizaba el 7 de julio. La firma señala que tardará más de tres años en completar los trabajos de refuerzo previstos y reiniciar los reactores.
FUENTE: NHK


