Alguna vez quisieron poner trabas entre Diomedes y Rafael Orozco, inventándose rivalidades que nunca existieron, porque si hubo una pelea respetuosa en el folclor colombiano fue la de ellos dos.
Gabriel García Marques alguna vez reconoció que sus obras estaban influenciadas por el vallenato, tanto que catalogaría “Cien años de soledad” como un vallenato de 350 páginas. Sin duda estaba influenciado por las letras de Diomedes y Orozco, con los que gozo más de una parranda.
Diomedes se ponía nervioso cuando compartía escenario con Rafael, a quien le pasaba lo mismo, sabían que los dos gozaban de gran popularidad y carisma entre el público.
Los dos tenían estilos diferentes, con los que llegaron a tocar la cima del vallenato, aportando canciones y composiciones inolvidables para todos los colombianos. Algunos eligen escucharlas en el día a día, en la costa suenan a toda hora y en el interior los tenemos para el fin de fiesta. A toda hora y en cualquier estado sentimental son oportunos.
Sus historias se convirtieron en ejemplo de superación, quizás fue eso el impulso que tuvieron en Colombia, Venezuela y los Estados Unidos, donde sus letras llegaron.
Esta es la selección musical que nos queda del capítulo 8, inolvidable, canciones para el amor, el des amor y la parranda, usted elige cuando escucharlas.



