Un grupo de fanáticos visitantes, además de cantos y gritos por su equipo, lanzaron una lluvia de lo que nadie esperaba… ¡Peluches!
Tal fue la sorpresa para los asistentes y aquellos que han compartido los videos via web, cuando se percataron que los lanzaba a la tribuna donde estaban ubicados unos niños que venían del Hospital Sophia, de Rotterdam, como invitados especiales. Maravilloso!



