J. F. J. son las iniciales de un joven de 22 años, “celoso, posesivo y manipulador” como lo describe el informe de calificación provisional.
Todo comenzó cuando en el 2014 conoció a una mujer (cuyo nombre se reservaron las autoridades) con la cual tuvo una relación de un año aproximadamente. En varias ocasiones su novia, intento terminar la relación, pero este la amenazaba con suicidarse.
La situación empeoro cuando ella se enteró que él, tenía conocimiento exacto de los movimientos, con quien estaba, qué hablaba, qué busca y las contraseñas. El individuo en el afán de controlar a su novia, le regalo un celular que venía con un programa espía, por medio del cual conocía toda la información.
La Fiscalía califica todos estos hechos como un delito contra la intimidad por revelación de secretos y por el que le reclama cuatro años de cárcel. Además, le pide otros tres años de prisión por tres delitos de coacciones, y medidas de alejamiento por una falta de vejaciones injustas.
La Fiscalía reclama que se imponga al acusado la prohibición durante ocho años y medio de comunicarse por cualquier medio o aproximarse a la víctima a menos de 500 metros. El caso está pendiente de señalamiento para la celebración del correspondiente juicio.



