La misión no tripulada OSIRIS-REx, emprenderá un viaje hacia el asteroide Bennu el próximo 8 de septiembre con el fin de buscar evidencias de como el material necesario para crear vida, como carbón y hielo llegó a la tierra.
El propósito de esta misión es mejorar los resultados finales obtenidos por la agencia espacial japonesa, que en el 2003 realizo la misión Hayabusa con complicaciones y que logró regresar con poco menos de un miligramo de material del asteroide Itokawa en 2010.
Para evitar fallos la NASA se ha inspirado en una técnica del ingeniero Jim Harris, de Lockheed Martin. Harris, “colocó un vaso de plástico desechable boca abajo en el suelo de su casa, con agujeros estratégicamente ubicados. Luego utilizó un compresor de aire para soplar a través de la base del vaso. La suciedad salió a través de los hoyos en el vaso y fue recolectada en un contenedor externo. Harris llamó a su invento TAGSAM.” Informó AFP.
Con la técnica del ingeniero Harris, se busca recolectar la mayor cantidad de material y no esparcirlo por la superficie del cometa, como se podría dar por la gravedad cero y los propulsores del artefacto.
“La nave, que pesa 2.087 kilos, costo 800 millones de dolares y tiene el tamaño de un vehículo SUV, será lanzada el 8 de septiembre abordo de un cohete Atlas V desde Cabo Cañaveral, Florida. El 2023 retornará a Tierra con su tesoro de polvo espacial.” Señalo AFP.


