Mitsubishi Electric construirá el primer módulo de aterrizaje lunar de Japón, que el país asiático planea lanzar entre 2018 y 2019 con el objetivo de mejorar las tecnologías de toma de tierra para las futuras misiones de exploración espacial.
El fabricante participará en el proyecto, que costará 18.000 millones de yenes (145 millones de euros/164 millones de dólares), con la Agencia Aeroespacial de Japón (JAXA) y varias universidades niponas, informó hoy el diario Nikkei.
La astronave no tripulada pesará unos 130 kilos y será capaz de aterrizar dentro de un radio de 100 metros del punto designado de la superficie lunar, en comparación con el margen de error de un kilómetro o más que poseen los dispositivos actuales.
El objetivo es que la nave aterrice en el interior de un cañón vertical de 60 metros de diámetro descubierto por el orbitador lunar japonés Kaguya (también conocido como Selene), lanzado en 2007.
Para lograrlo, el aparato incorporará una cámara óptima que captará imágenes de la superficie de la Luna en el vuelo para identificar los cráteres, datos que contrastará con la información recogida por Selene para determinar con precisión su posición, detalló el periódico.


