El Gobierno ha anunciado, este lunes, que tomará medidas contra los extranjeros que residan en Corea del Sur sin el visado correspondiente, a fin de reducir, para el año 2018, la tasa de extranjeros ilegales en el país por debajo del 10 por ciento.
Durante una reunión del comité de planificación de las políticas sobre los extranjeros, celebrada en Seúl, el Gobierno dijo que permitirá, de forma selectiva, la entrada de extranjeros con menores posibilidades de violar la ley de control de inmigración y reforzará la inspección de la emisión de los visados.
La medida del Gobierno tiene lugar en respuesta a una serie de agujeros de seguridad aeroportuaria, que hizo sonar las alarmas en el país.
En enero, dos ciudadanos chinos entraron ilegalmente en el país a través del aeropuerto de Incheon, sin que se percataran los agentes de inmigración y sin pasar el sistema de control de seguridad del aeropuerto. Más tarde, en el mismo mes, un hombre vietnamita entró ilegalmente en Corea del Sur por el mismo aeropuerto, forzando su entrada a través de una puerta de control de inmigración automático del aeropuerto.
Todas las personas que entraron ilegalmente en el país fueron capturadas posteriormente.
El Ministerio de Justicia estima que, en el año 2015, el 11,3 por ciento de los extranjeros en Corea del Sur residían de forma ilegal en el país.
Asimismo, el Gobierno planea ayudar a los inmigrantes a establecerse en la nación, aumentando diversos programas de adaptación a la comunidad, a fin de prevenir posibles discriminaciones.


